26 dic. 2011

Black Mirror; crítica del hoy en tres capítulos.

Ya ha pasado una semana desde que acabara, en el Channel 4 británico, la mini serie que tanto me fascinó y ahora, que ya he visto todos los capítulos (el primero varias veces), puedo decir, y digo...

Como en el post anterior ya puse por las nubes el capítulo The National Anthem no comentaré más. Sólo, quizá, que después de haber visto los dos siguientes el placer del primer episodio no disminuye, pero sí que se quedan un poco cortos.

El segundo, 15 Million Merits, continúa esa crítica a la pantalla 2.0 y las redes sociales, pero a diferencia del primero, hace hincapié en el usuario, en el individuo. Sigue siendo una serie que profundiza en su análisis, pero el tema y el tratamiento no son ni tan impactantes, ni tan cercanos como el primer capítulo. La estética, trillada, de futuro-cercano-con-uniformes-y-pantallas-por-todos-lados ya huele a usada, pero es necesaria para contar la historia que cuenta. El sabor agridulce del final de The National Anthem nos acompaña tanto en este como en el último episodio de la serie.

The Entire History Of You; quizá basado en ese futuro más cercano que abre la serie, también resulta ser más asequible que el segundo capítulo. El análisis recae esta vez sobre esa manía, tan pesada en las familias sobre todo, de ver el material que documenta cualquier evento, la sorpresa es que lo que se comparte ante los amigos y familiares es la memoria "real"del que comparte. No deja de ser más interesante que el anterior, pero el primero sigue siendo mi capítulo favorito.

Black Mirror es una serie estupenda, demasiado corta, pero un referente innegable. Con el éxito de Dead set, y esta continuación, puedo afirmar que el siguiente proyecto que nos traiga el autor va a ser esperado "como agua de mayo", en una televisión llena de bazofia cada vez más aburrida, plana y prefabricada, propuestas arriesgadas tan bien contadas y con caras tan nuevas son necesarias.

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